Quienes Somos

Berto López, fundador de Deutsch GO!

¡Muy buenas!

Soy Berto López, creador de Deutsch GO!, una app para aprender alemán de verdad — sin disfrazarlo de videojuego. Esta es la historia de por qué la construí.

Mi historia con el alemán empieza en la cuna: soy español, pero nací en Alemania y viví allí 19 años, hasta completar el Abitur (la selectividad alemana).

De profesión soy ingeniero informático, pero durante una década (mientras estudiaba la carrera y unos años después) ejercí como profesor de alemán particular para ganarme unos ingresos extra.

Si te interesa o te ha interesado el mundo del blogging y marketing online, es posible que me conozcas por Ciudadano 2.0, que en su momento fue uno de los blogs de este nicho en habla hispana más conocidos. Un proyecto que sigue vivo aunque mi foco actual es Deutsch GO!

Sin embargo, este proyecto no nació de mi relación nativa con el idioma, sino de una frustración muy personal.

Un "juguete" que nació de la frustración

Todo empezó con mis dos hijos, alumnos del colegio alemán de Madrid.

Observar su proceso de aprendizaje como padre me abrió los ojos: incluso en un entorno supuestamente "ideal" como un colegio alemán de prestigio, la eficacia del aprendizaje dejaba bastante que desear. Especialmente para niños no nativos.

Por ejemplo: me parecía incomprensible ver cómo, con 7 u 8 años, se ponía tanto énfasis en trabajar cuentos infantiles clásicos (Märchen), a menudo escritos con un lenguaje arcaico y complejo, en mi opinión personal, muy inapropiado para las necesidades de los niños no nativos a esa edad.

Es prácticamente imposible que un niño con una base aún frágil entienda ese lenguaje. Está muy lejos de lo que, desde un punto de vista práctico y realista, necesitan aprender y añade una sobrecarga de dificultad añadida por ese lenguaje que en, mi opinión, es contraproducente. Lo he podido ver muy bien en primera persona con mi hijos por el rechazo que les generaba el trabajo con estos textos.

Cuando todavía tienen un vocabulario muy básico, confunden los géneros, no conjugan bien los verbos o les cuesta formar frases subordinadas, ¿qué sentido tiene algo así?

Ninguno. Solo es una dificultad totalmente excesiva que lleva a los alumnos a la frustración. En mi opinión, sería mucho más productivo trabajar bien los fundamentos del idioma con textos y ejercicios apropiados, con lenguaje actual y sobre temas actuales con los que los chicos se puedan identificar.

El origen de la filosofía Deutsch GO!

Esta experiencia me reconectó también de nuevo con mi pasado como profe porque acabé desarrollando mi propio método, y con mi trabajo de desarrollador de software porque un buen software puede ayudar muchísimo en este punto.

Empecemos por la parte del método.

En mi época de profesor utilizaba los libros Themen de la editorial Hueber. Eran un buen punto de partida, pero pronto empecé a elaborar mi propio material "tuneado".

Me di cuenta de que el método del libro se podía enriquecer y acelerar drásticamente introduciendo pronto "hacks" en el proceso de aprendizaje, cosas que no son muy complicadas de aprender, pero que potencian muchísimo el manejo del idioma:

Y funcionó. Los alumnos que se aplicaban con este método ya conseguían resultados sorprendentes en el primer año.

Esa combinación de las etapas de aprendizaje tradicionales con el "machaque" adecuado en cada punto eran la clave: permitían llegar mucho antes a ese punto de inflexión donde ya eres capaz de comunicarte con un nativo.

Tuve alumnos que se apuntaron para preparar un viaje a Alemania y terminaron el curso sorprendidos de lo que habían conseguido con solo 60 horas de clase.

La otra clave es el software. Esto es la herramienta que entonces no tenía a mi disposición y que hace todo esto aún mucho más eficaz.

Lo cierto es que la experiencia con mis hijos en el colegio alemán ha sido decepcionante, no lo puedo formular de otra manera. Yo esperaba que mis hijos con 11 o 12 años a más tardar tuvieran un nivel similar a un nativo y no fue así.

Y no es un problema aislado de este colegio en particular. Lo he podido contrastar con otros padres en otros colegios bilingües.

Las razones son, en mi opinión, principalmente estas tres:

  1. Falta de intensidad: La actividad de aprendizaje del idioma como tal en este colegio no tiene el peso que debería tener estando en España y no en Alemania. Las clases se dan en alemán, pero el foco en dominar el idioma como tal es insuficiente. Básicamente se replica el sistema alemán. Pero eso con niños no nativos genera carencias importantes.
  2. Método mejorable: Se utilizan materiales poco optimizados para la adquisición eficiente del idioma (como el ejemplo de los cuentos infantiles difíciles y con un lenguaje poco práctico porque no es el de la "calle").
  3. La dinámica del aula: El rendimiento de un alumno en un grupo de 20 personas no tiene comparación con lo que logra un buen profesor particular en un 1:1. Eso es algo inherente de dar clase a grupos. Más aún cuando son grupos con una motivación no muy alta como lo alumnos de un colegio de niños.

Mi respuesta: Deutsch GO!

La combinación de estas dos experiencias, la de profesor y de padre de alumnos que aprenden el idioma, fue lo que le dio forma a la filosofía de Deutsch GO!: el software guía y monitoriza al alumno, pone el método, actúa como ese profesor particular ideal y con los entrenamientos de alta intensidad le damos ese rendimiento óptimo del aprendizaje, en profundidad y tiempo.

La maldición de la gamificación

No puedo terminar sin unas palabras sobre este tema importantísimo.

Que un buen software es la herramienta ideal para aprender idiomas no es nada nuevo. De hecho, las aplicaciones modernas de aprendizaje de idiomas tipo Duolingo o Babbel se han convertido en gigantes.

Sin embargo, tienen un problema importante: prácticamente todas han tirado por la estrategia de motivación del alumno mediante "gamificación".

Eso quiere decir que ponen mucho énfasis en que la experiencia de aprender el idioma sea como la de un videojuego: hacer la experiencia lo más divertida posible usando gráficos y animaciones bonitas y estímulos constantes para que el alumno siga trabajando.

De entrada, veo muy bien elementos como retos, recompensas, insignias, barras de progreso. De hecho, Deutsch GO! también los irá incorporando cada vez más.

Pero el problema viene cuando estas plataformas se centran tanto en retener a sus usuarios haciendo la experiencia divertida que la eficiencia y potencial del aprendizaje se quedan atrás.

Para alumnos desmotivados puede ser la manera de conseguir que se motiven más, pero para alumnos motivados y comprometidos son una trampa.

Veo dos problemas graves en estos métodos:

Por eso, si comparas la filosofía de Deutsch GO! que he explicado con esto, verás rápidamente que es radicalmente opuesta a la de estas plataformas.

Nuestra promesa es clara: aquí vas a aprender más rápido y con mayor profundidad, pero a cambio requerimos tu compromiso firme. Si buscas jugar, hay otras opciones. Si buscas resultados, Deutsch GO! es para ti.